El momento de dejar el pañal es probablemente uno de los más temidos por los padres. ¿Cuándo es el mejor momento? ¿El niño está preparado? ¿Cómo lo hago? Lo primero que se debe saber es que hay que tomarlo como el proceso natural que es, todos hemos tenido que pasar por ello y al final acabarán consiguiéndolo.

¿Cómo sabemos si está preparado?

Sabremos si están preparados observando ciertos comportamientos:

  • Se despiertan secos después de toda la noche.
  • Les molesta el pañal y dejan de jugar, no se quieren sentar, etc. Cuando hacen sus necesidades en el pañal.
  • Se esconden para hacer sus necesidades en un rincón, paran el juego o la actividad que estén haciendo para poder hacer sus necesidades.
  • Son muy autónomos en otras actividades de la vida cotidiana. Ordenan sus juguetes, se hacen cargo de sus cosas, ayudan a poner la mesa, etc.
  • Te observan cuando vas al baño y quieren imitarte.
  • Se bajan y suben los pantalones solos.
  • Se dan cuenta cuando se han hecho encima y pide que lo cambies.
  • Dejar el pañal no tiene nada que ver con la inteligencia, ni con las capacidades lingüísticas del niño/a, ni con lo mayores que parezcan. Muchas veces tendemos a pensar que porque un niño o niña hable mucho, sea muy despierto o parezca muy mayor significa que están preparados para dejar los pañales. Pero este proceso va mucho más allá de estos aspectos, se trata de un proceso de maduración interno que poco tiene que ver con la inteligencia. Por ello, si no observamos los comportamientos anteriormente descritos, significará que aún no están preparados.

Este debe ser un momento de respeto hacia el niño/a, no os dejéis llevar por lo que os digan los demás padres que ya han quitado los pañales de sus hijos/as. Observad a vuestro hijo/a y atended a sus necesidades, respetad su ritmo. Aprender a mirar en los comportamientos de los hijos/as es clave para saber qué es lo que de verdad necesitan

¿Cuál es el mejor momento?

Sin duda, el mejor momento es en verano. Cuando hace calor, los niños/as llevan menos ropa y será más cómodo cambiarlos, además podrán disfrutar de lo fresquitos que se sienten sin pañal en los largos y calurosos días de verano, así mismo, no cogerán frío si se hacen encima.

Ahora que sé si está preparado, ¿Cómo lo hago?

  • En primer lugar, debe ser algo progresivo, los primeros días animarlo a ir al baño, mostrándoles libros y canciones alusivos.
  • Los niños suelen tener ciertas horas en las cuales hacen sus necesidades. Si nos adelantamos a eso y los sentamos en el wc con una bandeja en las piernas y un poco de plastilina para que jueguen ésta los estimulará para que hagan, una vez hecho es importante alabarlos y felicitarlos efusivamente (pero no les deis premios).
  • No es conveniente repetirles muchas veces si quieren ir al baño, porque corremos el riesgo de que se cansen, lo vean como algo negativo y pierdan interés por ir. Pero sí es necesario llevarlos al baño varias veces al día y no esperar a que lo pidan.
  • Después de unos días “preparando el terreno” podréis quitarles el pañal (Una vez que se lo quitéis, no debéis confundirlos y ponérselos un día sí y otro no). Explicadles que tienen que hacer en el WC como mamá y papá, incluso si os ven hacerlo les animará a querer hacerlo también como vosotros por imitación. Intentad llevarlos al baño antes de empezar una actividad y al acabar, para no cortar el juego a la mitad, ya que muchos niños/as no quieren parar el juego para ir al baño y esto alarga el proceso de control de esfínteres.
  • Es conveniente que les enseñéis a levantarse y bajarse los pantalones solos desde el principio (usando ropa fácil de poner y de quitar), esto ayuda a aumentar su autonomía personal, su autoestima y refuerza su autoconcepto.
  • Convertir el momento de ir al baño en algo divertido, positivo. Si se hacen encima, animarlos a quitarse los pantalones solos y echarlos a lavar. Sentadlos inmediatamente en el WC por si todavía les queda algo por hacer. No os mostréis contentos, ni os riais, pero tampoco os enfadéis, ni los regañéis, simplemente recordadles que tienen que hacer sus necesidades en el WC y que tienen que avisar antes.
  • Para que puedan estar sentados en el sofá poned un empapador en ellos. Para dormir al principio deberá llevar pañal, hasta que se levante seco varias mañanas seguidas.
  • Deberán ir al baño sobre todo al levantarse por la mañana, antes y después de comer, después de la siesta, antes y después de la cena. Crear una rutina, para ir creando el hábito de ir al baño, poco a poco irán pidiéndolo ellos solos y no será necesario llevarlos tantas veces.
  • Jugar con agua ayuda al control del pipi: Los trasvases, consistentes en mover de un recipiente a otro el agua es una forma muy buena de que aprendan la noción de control. Usar distintos recipientes: cuencos, botellas, dejar que use embudos para los trasvases… Seguro que se divierte a la vez que está trabajando el control de esfínteres. Jugar con plastilina para el control de la caca: Jugar con plastilina les ayuda a satisfacer su curiosidad sobre los excrementos. Familiarizarse con las heces es un proceso necesario para abandonar los pañales.
  • En esta página encontrarás ideas interesantes para trabajar con tus niños el control de esfínteres:

Por último, mantened la calma, tened paciencia, todos los niños/as aprenden a controlar esfínteres tarde o temprano.